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Posiblemente cortarán la línea de la única cabina telefónica que tenía la Pobla de Benifassà en la plaza del pueblo. Pero da igual porqué lleva meses desaparecida. Alguien se la llevó. El alcalde, Victor Gargallo, no sabe quien fue pero la compañía telefónica reclama el pago de 20 meses de cuotas a pesar que la cabina no funcionaba. “No pago ninguna factura más hasta que no se solucione el tema, porque teníamos la cabina pero no teníamos servicio. Ahora se dan cuenta que no pagamos y nos cortan el servicio. Pues que lo corten porque no tenemos ni cabina”, señalaba indignado el alcalde en el último Pleno.
El problema de las telecomunicaciones en la Tinença de Benifassà es serio. La comarca ha estado 10 días sin servicio de telefonía móvil, al dejar MoviStar esta zona de montaña sin cobertura. Mientras, la cabina pública seguía desaparecida. La situación de la televisión no es mejor. A los pocos canales públicos y privados que se sintonizan por la tele convencional se añade la preocupación manifestada por el portavoz socialista José Ramón Royo de que el apagón acabe dejando a la comarca sin cobertura. Ahora un repetidor de la Diputación reemite la señal que llega de varios repetidores. La propagación de las ondas por el calor hace que estos días la televisión se vea fatal. El alcalde todavía no ha realizado ninguna consulta al respecto para garantizar la implantación de la TDT antes del apagón, admitió ayer en el Pleno.
Que bajen el ping-pong Los servicios públicos son escasos. En el pleno de ayer el ex alcalde y edil socialista también reclamó que los vecinos de la Pobla puedan jugar al ping-pong en la mesa que el Consistorio adquirió la anterior legislatura. La mesa ha estado un año en Fredes y otro en Coratxar. La Pobla, que concentra la mayor población, no ha podido jugar al ping-pong todavía por eso reclamaron su uso por un año o la adquisición de una nueva mesa. Mas del Peraire Por otro lado y por unanimidad el Consistorio aprobó informar favorablemente la declaración de interés comunitario del cetro científico del Mas del Peraire, propiedad de la Fundación Enrique Montoliu. Será la Conselleria quien otorgue este interés comunitario por un plazo de 15 años. Además se ha establecido un canon de 18.014,70 euros que ingresará el Consistorio de la Pobla. El complejo verá rehabilitada las ruinas de la vieja masía para ubicar allí un centro científico y reserva biológica. Se encuentra ubicado a 1.200 metros de altura en el término de Fredes y es uno de los más importantes de la Tinença. La idea de la Fundación Enrique Montoliu (FUNDEM), que adquirió la finca en 1997 por 260.000 euros, es rehabilitar sus dependencias por fases para que científicos y socios de la entidad acudan a observar y estudiar la naturaleza. El Mas del Peraire, de 250 hectáreas, representa un enclave único debido al buen estado de conservación que presentan en él la flora y la vegetación. La situación y las condiciones orográficas y climáticas lo convierten, además, en un lugar óptimo para estudios migratorios y poblacionales de la vegetación mediterránea. La finca está dotada de la máxima protección en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de la Tinença, ante la Conselleria de Medio Ambiente. El mantenimiento de bancales con márgenes de piedra o la restauración de un horno de aceite de enebro medio derruido son otras de las prioridades.
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