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La vecina población de la Iglesuela del Cid celebró el pasado domingo por la mañana el Día del Cid, una jornada cargada de devoción y sentimiento para los vecinos del pueblo.
A las once y media de la mañana salieron las Gitanetes y pastores de la iglesia parroquial para iniciar los actos del a jornada.
Alli se hizo la lectura de las poesías a la Virgen del Cid. Después, gitanas y pastores recitaron las poesías en honor a la Virgen e hicieron los primeros bailes del día con el sonido de la Dulzaina y el Tabal.
Después la comitiva salió por el portal de San Pablo para recorrer los cuatro kilómetros que los separaban del ermitorio del Cid. En el recorrido, pasando por las casetas del Cura el grupo AVAC hasta el ermitorio donde se llegó hacia la una del mediodía. Alli se celebró una misa
Después todos almorzaron en la hospedería del Cid o bajo los porches de la plaza.
La tarde fue intensa. Empezó con las danzas de lanzando y pastores.
Ambiente.
Y continuó con el campeonato comarcal de juegos aragoneses. Después de los lanzadores de competición de la barra aragonesa tiraron los del pueblo.
Después se jugó a otros juegos tradicionales como la morra o la cuerda.
Pasada la tarde de juegos la procesión emprendió el regreso hacia el pueblo encarando la puesta de sol. En el pueblo, los cohetes fueron annunciar la llegada de la comitiva que estuvo formada por el carro de ela madre de dios, lanzando y pastores, los moros, las reinas y damas y el ayuntamiento. Así, con la luz de las antorchas terminó un día de devoción que puso el punto y final a las fiestas.
La Iglesuela del Cid celebró el pasado domingo por la mañana el Día del Cid, una jornada cargada de devoción y sentimiento para los vecinos del pueblo. A las once y media de la mañana salieron las Gitanas y Pastoras de la iglesia parroquial para iniciar los actos del a jornada. Alli se hizo la lectura de las poesías a la Virgen del Cid. Después, gitanas y pastoras recitaron las poesías en honor a la Virgen y danzaron los primeros bailes del día con el sonido de la Dulzaina y el Tabal.
Después la comitiva salió por el portal de San Pablo para recorrer los cuatro kilómetros que los separaban del ermitorio del Cid. En el recorrido, pasando por las casetas del Cura se continuó hasta el ermitorio donde se llegó hacia la una del mediodía. Alli se celebró una misa Después todos almorzaron en la hospedería del Cid o bajo los porches de la plaza. La tarde fue intensa. Empezó con las danzas de gitanas y pastoras..
Y continuó con el campeonato comarcal de juegos aragoneses. Después de los lanzadores de competición de la barra aragonesa tiraron los del pueblo. Después se jugó a otros juegos tradicionales como la morra o la cuerda.
Pasada la tarde de juegos la procesión emprendió el regreso hacia el pueblo encarando la puesta de sol. En el pueblo, los cohetes fueron anunciando la llegada de la comitiva que estuvo formada por el carro de Virgen, gitanas y pastoras, los moros, las reinas y damas y el ayuntamiento. Así, con la luz de las antorchas terminó un día de devoción que puso el punto y final a las fiestas.
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