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dimarts, 17 de febrer de 2009 13:59 |
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha anulado el Plan de Reforma Interior delimitado por las calles N-26, N-17, N-36 --una zona de nueva construcción en el Norte de la localidad-- y avenida de Papa Luna de Peñíscola. En concreto, la sentencia, dictada el 2 de septiembre de 2008, afecta a unos terrenos de 43.000 m² ubicados detrás de los edificios Picasso y Argenta, que tenían la consideración de urbanos. El TSJCV declara que la zona está afectada por el Patricova, en sus determinaciones de drenaje al mar del Barranc de Moles y de Mongells, y "es inundable".
En este sentido, el fallo judicial indica que "desde el Consistorio de Peñíscola no se ha adoptado ninguna de las medidas previstas, pues ni se ha realizado el estudio de inundabilidad, ni las correspondientes actuaciones de drenaje, ni consta que se haya efectuado estudio alguno de la incidencia de riesgo de inundación en la zona y la consecuente adecuación del planeamiento". Así, en el dictamen judicial se declaran "los citados actos contrarios a derecho, anulándolos y dejándolos sin efecto". La sentencia es firme y la Conselleria de Medio Ambiente ha ordenado su ejecución a los Servicios Territoriales. Cabe recordar que dicho proyecto urbanístico se aprobó de forma provisional por el Ayuntamiento de forma definitiva en noviembre de 2004. Asimismo, la comisión territorial de Urbanismo de Castellón lo avaló en mayo de 2004. Desde la asociación Camí Vell aseguran que "muchos de los que ejercen funciones en el ámbito urbanístico de Peñíscola en la actualidad aprobaron activa o pasivamente este proyecto". "Al ratificar este documento sin tener en cuenta la inundabilidad, estas personas pusieron en peligro la vida y los bienes de terceros que hubieran podido adquirir sus inmuebles en esta zona", denunciaron. Según esta asociación, estas mismas personas "son las que ahora pretenden aprobar un Plan General de Ordenación Urbana según una ley, la LRAU, derogada hace más de tres años". Así pues, desde Camí Vell se felicitan de la decisión del TSJCV, "ya que esta sentencia pone de relieve que ninguna administración posee carta blanca, sino que existen unas reglas que deben ser respetadas por todos". "Consideramos que el Ayuntamiento debe extraer las conclusiones lógicas de lo anterior respecto a la tramitación del Plan General" y consideran "imprescindible la depuración de las responsabilidades políticas y técnicas oportunas". Por su parte, el concejal de Urbanismo, Romualdo Forner, señaló ayer que "las sentencias están para acatarse y no para discutirse" y recordó que "el programa partía de los compromisos adquiridos en la legislatura de gobierno del PP-Independents de Peníscola".
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