Allí se hallaban suelos forestales, zonas de cría del aguilucho cenizo, hábitats prioritarios ricos en orquídeas y especies protegidas
En un duro comunicado Ecologistas en Acción culpabiliza al caos administrativo, la negligencia, la pasividad y el descontrol en las administraciones públicas competentes en materia de conservación de la destrucción del Pla de Bustal de Traiguera. Esta área natural albergaba, en 2010, a la segunda mayor colonia de cría de aguilucho cenizo (Circus pygargus) en la comarca del Baix Maestrat, así como hábitats prioritarios ricos en orquídeas mediterráneas, pastizales xerofíticos mediterráneos de vivaces y anuales incluidos en la Red Natura 2000 y catalogados como prioritarios por la Directiva de Hábitats y la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad y otras especies protegidas. Según denuncian, “existe también un incumplimiento del Estudio de Impacto Ambiental-EIA ya que la actuación ha dañado zonas forestales y vías pecuarias”.
En el año 2000 la Conselleria de Medio Ambiente autorizó, con condicionantes la transformación agrícola de la zona en cítricos, “con el consiguiente daño a áreas forestales y a hábitats de especies protegidas, aunque contó con la permisividad y autorizaciones por parte de la Conselleria de Medio Ambiente”, aseguran en un comunicado. En el año 2009, siete años después, y con la legislación ambiental evolucionada, la empresa retoma las transformaciones esta vez plantando otros cultivos con riego por goteo amparándose en el EIA antiguo y afectando, hasta hoy mismo, a la totalidad de la finca, de más de 170 hectáreas. Según EAPV “han destruido todo su terreno forestal, han arrasado miles de especies protegidas de flora y han roturado el hábitat de especies de fauna amenazadas entre las que destaca el aguilucho cenizo, con seis zonas de nidificación controladas desde 2006 a 2010, según el Banco de Datos de Biodiversidad de la Conselleria de Medio Ambiente dependiente de la Generalitat Valenciana.
Múltiples irregularidades Como APNAL-Ecologistas en Acción de Vinaròs no estuvo conforme con estas actuaciones administrativas, denunció el caso a la Fiscalía de Castellón, Servicio de Biodiversidad de la Conselleria de Medio Ambiente, Ayuntamiento de Traiguera, Síndic de Greuges y Defensor del Pueblo, “destapándose un gran pastel de contradicciones, incoherencias e irregularidades” que han dado la razón a nuestra asociación conservacionista, dictándose varias órdenes de paralización de las obras e incluso una resolución de la Dirección General de Gestión del Medio Natural que resuelve suspender la eficacia de la resolución de la propia Conselleria de Medio Ambiente de 2010, que autorizaba, otra vez, las obras. “Por tanto no sólo se reconoce que tenemos razón en este tema sino que, además, se demuestra el caos existente entre la Conselleria de Medio Ambiente y sus Servicios Territoriales, al no contrastar datos, actuando con clara negligencia y posible prevaricación, ya que se dictó resolución que sabían eran lesiva para el medio. Para colmo, el Ayuntamiento de Traiguera, tampoco hizo nada, a pesar de la orden de paralización de las obras, pues nunca vigiló ni tomó cartas en el asunto; además también han existido obras de la construcción de edificios en algunas parcelas y que encima carecen de las obligatorias licencias urbanísticas, rezan en el comunicado.
Según el grupo conservacionista las obras siguen, “lo que refleja un total desconocimiento de la situación actual de las especies catalogadas dentro de la provincia de Castelló, así como una palpable pasividad en el cumplimiento en las obligaciones por parte de todos los organismos públicos con competencias ambientales, prevaleciendo los intereses económicos sobre la conservación del medio ambiente”.EAPV seguirá enviando informes a la abogacía del estado para que actúe contundentemente contra tanto los responsables de esta agresión como aquellos organismos públicos y sus responsables, pues han consentido estas terribles afecciones en suelos de alto valor ambiental. |