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Las parroquias optaron por cambiar de recorrido para evitar los monumentos falleros
Los benicarlandos salieron nuevamente anoche en masa a rememorar en procesión, la actuación del Cristo que llegó por mar desde Italia hace 360 años, y que salvó a la población de la peste bubónica. Este año, con la salvedad que la religiosidad y el silencio coincidieron con los monumentos y casales falleros. Mientras unos se dirigían a la falla a comerse un bocadillo de morcilla, otros bajaban hacia la pequeña iglesia de Sant Pere a escoltar al Crist de la Mar. El Ayuntamiento hizo días antes un llamamiento al respeto. Mossén Canelles Insa, rector de la marinera parroquia de Sant Pere se mostró confiado durante la jornada de ayer que no habría ningún problema con el cambio de recorrido propuesto, como así ocurrió.
“Nosotros somos gente muy liberal y si hay que cambiar de trayecto, nos adaptamos a las circunstancias, sin ningún problema y sin interrumpir nada”, aseguró Canelles. Así, en el recorrido desde Sant Pere a la parroquia de Sant Bertomeu se evitó la calle Joan Carles I y se optó por dirigirse al templo por la calle Jaume I, del Carme y Sant Francesc. Se salvaban así las fallas Mercat Vell y Caduf. También el malestar que se generó hace unos años por la coincidencia de fallas y procesión, especialmente en algunos sectores falleros y también el disgusto de verse algún ninot fallero un poco ligero de ropa, lo que despertó la indignación de unos y la risa de otros. Anécdotas de la coincidencia de calendarios festivos y religiosos.
Para evitar críticas como las recibidas hace unos años, la parroquia solicitó con mucha antelación la ubicación de fallas y casales e informó del recorrido elegido a las autoridades civiles. "El pueblo sigue con su tradición, fiel a la memoria histórica que diríamos hoy, y parece que como el Cristo es milagrero y concede a muchos lo que piden, pues la participación y el fervor de los vecinos es inmensa e impresionante", señaló Canelles.
De aqui a nueve días, la talla del Cristo volverá desde la parroquia de Sant Bertomeu hasta la de Sant Pere aunque, como hecho excepcional, el día 21 será conducido hasta la parroquia de Santa María del Mar, donde aguardará hasta el día 23 para regresar luego a Sant Bertomeu antes de volver a su parroquia. Este hecho se repite cada cinco años, siguiendo con una serie de compromisos adquiridos en el año 2000, coincidiendo con el 350 aniversario de la llegada de la salvación por el mar. Está previsto que el obispo de Tortosa, Xavier Salinas, participe en la procesión de retorno, o de bajada, del cristo crucificado.
Este año el 26 y 27 de marzo se volverá a representar la obra 'El Cristo del Mar. Benicarló 1650', de Josi Ganzenmüller y José Luís Guzmán, donde participan 120 personas, 22 actores y se revivirán algunos de los milagros que se le atribuyen a Cristo. El montaje se pondrá en escena en el templo de Sant Bertomeu, el de mayor capacidad y colaborará el Ballet Lupe, la Penya Setrill y l'Escenari, bajo la dirección de Ganzenmüller.
Actos para hoy
Hoy las fallas de Benicarló llegan a su fin. A partir de las 23 horas arderán las fallas Nou Barry y la Carrasca. Cada 25 minutos las fallas desaparecerán de dos en dos, siguiendo por els Conquistadors y l'Embut, els Cremats y la Barraca, el Grill y la Paperina, Benicarló y Campanar y a partir de la 1.05 el Caduf y 1.30 horas de la madrugada la del Mercat Vell.
Las fallas llegarán a su fin después de una semana de despertadas, mascletàs y germanor fallera. Durante el fin de semana los casales se desmontarán y la ciudad recuperará su pulso normal. |