Una vez más el Ayuntamiento de les Coves de Vinromà pregunta a sus vecinos qué decisión tomar en aquellas cuestiones polémicas. La de ahora es la necesidad, o no, de deshacerse de los nidos que las golondrinas han instalado desde hace años en la cornisa del Ayuntamiento y que provocan que se ensucien coches, edificios, aceras e incluso viandantes. Partidarios y detractores pueden opinar en la encuesta colgada en la web municipal, www.lescovesdevinroma.es.
Jacobo Salvador, alcalde de les Coves, explicó que en el equipo de gobierno tampoco había unanimidad en la cuestión. «Los más ecologistas decían que los pájaros son vida y que hacen bonito en primavera y verano. Hay muchos nidos, llegamos a contar 101 y cuando vienen en verano todo se llena de defecaciones en el entorno del ayuntamiento». Los coches aparcados en la plaza y las fachadas cercanas a la casa consistorial también están siendo 'víctimas' de la situación. «Pensando en los problemas que causan a los vecinos fue cuando planteamos hacer la encuesta para que la gente decida», explica el alcalde de la población.

Hace una década ya se optó por desmontar los nidos, aunque las golondrinas, como en el poema de Bécquer, siempre vuelven sus nidos a colgar bajo la cornisa del ayuntamiento. Estas aves migratorias suelen vivir cuatro años, se alimentan a base de insectos y viven en construcciones de pueblos, praderas, huertos y entornos rurales. Sus depredadores naturales están poco presentes en estas zonas y se reproducen multiplicándose por cinco.
Las obras que se están ejecutando en la carretera podrían salvar, de momento este verano, las aves, ya que la principal prioridad es ahora este vial que atraviesa la población. En el verano de 2011 ya se verá.
Por el momento, les Coves está dividida. La encuesta la gana, por dos puntos, la opción favorable a quitar los nidos. Las oscuras golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer quizá deban buscarse esta primavera otro balcón donde cobijarse.