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Este actor (Benicarló, 1976) encarna el personaje de Pere, en la exitosa serie de l’Alqueria Blanca (Canal 9). A sus 33 años lleva tras de si un amplio bagaje en los escenarios ya sea en obras de teatro, marionetas, documentales, cortometrajes, danza contemporánea o series
¿Cual es el secreto de l’Alqueria Blanca para que alcance unos niveles de audiencia del 30%?
Es una serie de ficción que engancha y un fenómeno social. También ha pasado en otras comunidades autónomas. La serie entronca bien con la vida de antaño y por eso funciona. Ninguna serie había hablado antes de la historia con frases hechas que gastaban nuestros abuelos y ha ido más allá de lo que es una serie porque está bien hecha, bien realizada y engancha, porque habla de nuestra gente. Mi madre el otro día me decía: “ves, esta canción que canta Blanca –la tendera de la serie- la cantaba tu abuela”. La serie después tiene sus tensiones e intrigas como en todas las series. Y eso engancha.
¿Cómo decidiste orientar tu vida laboral y formación hacia las artes escénicas?
Cuando eres joven buscas tu manera de expresarte. Era mal estudiante, pero con mucho interés por todas las cosas. Me apasiono por todo, pero no entraba en el sistema. Comencé a estudiar Sanitaria en Vinaròs y un día cuando ya estaba en cuarto curso, bajé a la psicóloga del instituto y le dije que me gustaba mucho la microbiología pero que yo lo que quería era hacer teatro. Empecé con Teatro de Guardia cuando buscaban gente para hacer ‘Las bicicletas son para el verano’, entonces yo estaba en la Cruz Roja en carretera y me ofrecí porque vi en el instituto que las horas extraescolares me eran más interesantes que las de clase. Siempre he sido muy tímido y encontré en el teatro un canal de expresión. Me fui a hacer unos cursos a Barcelona y conocí la escuela de Arte Dramático donde hice las pruebas como profesional. De ahí di el salto, fui muy buen alumno y salí ya con una obra a nivel profesional que seguí enlazando con otras. Tengo que dar las gracias a mis padres porque entendieron mis bandadas, me apoyaron y no me pusieron pegas, porque vieron que lo tenía claro. Empezar en este mundo fue muy duro. Los actores nos quedamos en el paro tres veces al año, rodamos a temporadas, hacemos teatro, muchos ensayos y otras cosas. Ahora se ve lo de la tele, pero la gente a mi me conoce en Valencia por hacer teatro. El teatro es como el futbol, como dice Guardiola, es un grupo, no te dan un premio por tí solo, sino por el trabajo de grupo.
¿Cómo llevas la fama?
Yo soy muy tímido. Es extraño que, después de llevar muchos años haciendo lo mismo, de repente y por salir por un medio masivo como la tele, cuando te ve alguien te dice que le has alegrado el día. Ver que le has dado una alegría a alguien, es agradable. Pero hay momentos que vas al super y se monta un jaleo, pero así funciona la tele, que entra en todas las casas. Próximamente empezaremos una obra sobre la vida de Larra, que retrata cómo después de 200 años estamos igual en corrupción, funcionamiento de la administración, cultura y política.
En la serie te han puesto una mujer muy maja y con carácter. ¿Cómo es trabajar con gente de esta talla?
Si, algunos han estudiado conmigo Arte Dramático. Por ejemplo con Tonet estudiamos juntos, hemos hecho teatro y como compañeros vamos creciendo juntos y nos conocemos mucho y tenemos mucha confianza y complicidad con todos entre los de nuestra edad. Juan Gea, el que hace de Rafel, es el mayor y todos lo admiramos porque ha trabajado con los mejores directores de teatro de España y tiene un currículum impresionante. Trabajar con él es muy fácil, porque es muy bueno y lo facilita todo. Además es un cachondo y muy divertido.
Tu personaje ha estado unas semanas en el ojo del huracán
Bueno, cada cierto tiempo los guionistas hacen sus cambios e incluso ellos van cambiando para que no siempre recaiga la acción sobre unos actores, sino que van haciendo una rueda. Es cierto que mi personaje la temporada pasada entró para apoyar una trama y, gracias a que cogió importancia, yo he seguido en la serie. Mi personaje iba a morir pronto pero se ve que no me mataron porque cogió fuerza. Creo que el personaje es muy interesante, un poco oscuro, alcohólico y difícil.
¿Cómo está ahora el panorama del escénico y audiovisual en Valencia?
Los actores sobreviven. Estamos siempre en la cuerda floja. Las series que están proliferando ayuda a que puedas continuar haciendo teatro sin abandonarlo y viviendo de lo que puedes. Ahora empieza a haber infraestructura en Valencia. Espero que la serie Da Capo vaya muy bien porque como mejor vaya el mundo audiovisual mejor para los actores y técnicos y dará trabajo. Antes de l’Alqueria había un panorama muy decandente en el audiovisual. Parece que quiere crearse un star-system que de un poco de vidilla al margen de Madrid y Barcelona. En otros países europeos se está años luz. Aquí la cultura ves que cuesta mucho. Un turista francés se va al Palau de la Música a escuchar música, hay una cultura musical y cultural más potente.
¿Qué tiene la calle Mossén Lajunta para que en 20 metros haya dos televisivos actores como tu y Ximo Solano?
Pues yo creo que es una coincidencia. Éramos vecinos. Yo lo he seguido mucho en el Micalet, porque yo veo muhco teatro y he visto crecer a muchos actores allí y que son referentes míos. Yo soy de los que tienen treinta y él de los de cuarenta. Pero muy buenos actores han abandonado o se han reorientado como Anna Foix, que se fue a trabajar con Carles Santos. Al final esta vida es muy dificil y con más edad vas viendo menos actores de la tuya. A la gente joven les diría que no hay que fijarse en la fama y lo que se ve en la tele, porque no es un buen referente. Un día apareces en la tele y otro día no eres nada. Hay que empezar por el teatro, formarse en arte dramático y dedicarse a ello como quien es arquitecto o periodista, ver si les gusta, construirse y crecer. Muchos chavales que han empezado en las series de Madrid y se han hecho famosos de repente, a saber donde están ahora. A mi no me asusta porque tengo otros referentes y me muevo en otras cosas.
¿Cómo ves tu pueblo?, ¿Vienes mucho?
Suelo venir cada tres semanas para ver y estar con mis padres, amigos y familia. Cuando llego doy una vuelta y voy viendo los cambios. Hay cosas que van cambiando, aquel edificio que lamentablemente han derribado, aquel abandonado a medio construir. Como profesional de la cultura y gestor cultural ves que la cultura es la última cosa que apoyan en todos los ámbitos. No todo es dar dinero, sino darle espacios y lugares de trabajo adecuados. Sé que la programación de teatro ha estado muy bien y en Benicarló el público responde al teatro, siempre está lleno ,a diferencia de otros pueblos. Rafa Sánchez lo ha conseguido. Por los habitantes que tiene Benicarló, conozco otros pueblos con la mitad de población que tienen un auditorio o un teatro mucho más importante que el que tenemos aquí, e incluso festivales. Montaverner, con sus habitantes, organiza un festival internacional de documentales y ha venido gente muy importante de fuera. Ahí ves como el apoyo del ayuntamiento ayuda a crear un entramado cultural, que es muy importante para el urbanismo por ejemplo, para concebir una plaza o calle con carácter propio y una identidad en todos los ámbitos.
Entrevista realitzada per Jordi Maura
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